Hay pisos que están reformados. Y luego están esos en los que entras, miras alrededor y piensas: **“Vale, aquí no tengo que hacer absolutamente nada.”** Este es de los segundos.
Estamos ante una segunda planta de aproximadamente 90 m² construidos, con orientación oeste y una cantidad de luz que cuesta explicar hasta que estás dentro. Y buena parte de la culpa la tienen las **tres enormes ventanas del salón**, que convierten la zona principal de la casa en un espacio espectacular, luminoso y con una sensación de amplitud difícil de encontrar en viviendas de este tamaño.
Porque si hay un lugar que se lleva buena parte del protagonismo es el salón-comedor con cocina integrada. Es grande. Muy grande. De esos espacios que ves en las fotos y piensas que el gran angular ha hecho de las suyas… hasta que llegas a la visita y descubres que no hacía falta. Aquí se ha diseñado una auténtica zona de día para vivirla: cocinar, comer, recibir amigos, tirarte en el sofá o hacer absolutamente nada, que también es un plan estupendo.
La vivienda ha sido objeto de una **reforma integral con proyecto de interiorismo**, cuidando detalles que son precisamente los que hacen que una casa deje de ser simplemente bonita y empiece a tener personalidad. Las vigas de hormigón se han dejado vistas, aportando carácter al espacio, se ha diseñado un mueble de televisión completamente a medida y materiales, iluminación y acabados siguen una misma línea estética en toda la vivienda. Nada parece puesto porque sí.
La zona de descanso cuenta con **tres dormitorios dobles**, algo que conviene repetir: los tres son dobles. Y los tres cuentan con armarios empotrados, porque las casas bonitas están muy bien, pero si luego no sabes dónde guardar las cosas, tenemos un problema.
El dormitorio principal es en suite, con su propio baño y, además, tiene una pequeña terraza privada. No vamos a decirte que vas a desayunar allí todos los días contemplando el amanecer porque, entre otras cosas, la orientación es oeste y tampoco queremos mentirte. Pero para tomarte tranquilamente un café, leer o tener tu pequeño espacio exterior privado, es una auténtica maravilla.
Los otros dos dormitorios mantienen el mismo nivel de amplitud y cuidado que encontramos en el resto de la vivienda, acompañados por un segundo baño completo.
Y después está algo que no aparece en los metros cuadrados: **la sensación de entrar en una casa completamente terminada**. Aquí no hay que imaginar cómo quedaría tirando un tabique, cambiando el suelo o reformando la cocina. Ya está hecho. Y está hecho con mucho gusto.
Buena ubicación, segunda planta, orientación oeste, muchísima luz, tres dormitorios dobles, dos baños, terraza y una reforma integral de interiorismo en la que se ha pensado hasta el último detalle.
Solo falta una cosa: **traer las maletas.**
Bueno, y comprarla antes. Eso también es importante.
Comparar listados
Comparar