Aquí tenemos un pequeño problema: probablemente las fotos expliquen mejor que nosotros por qué nos gusta tanto. Se ha diseñado prácticamente como una estancia más de la vivienda, combinando cerámica de gran formato con revestimientos de Tarimatec efecto madera y cuidando cada detalle para crear un espacio con muchísima personalidad. Es de esas terrazas en las que empiezas poniendo una mesa y dos sillas y terminas organizando cenas con amigos todos los fines de semana. Luego no digas que no avisamos.
En la planta superior encontramos otros dos dormitorios y el segundo baño completo, siguiendo la misma línea de diseño del resto de la casa. Todo está pensado para que haya una continuidad entre los espacios y para conseguir algo que parece sencillo, pero no lo es: **que una casa recién reformada tenga personalidad propia**.
Y posiblemente eso sea lo mejor de esta vivienda. No intenta parecerse a ninguna otra.
Tiene algo de casa de pueblo, algo de vivienda de diseño y mucho de ese pequeño lujo que supone poder vivir en Madrid sin tener vecinos encima, bajar al salón como quien baja a la planta baja de su propia casa y disponer de un espacio exterior donde desconectar del ruido de la ciudad.
Podríamos seguir hablando de materiales, metros y características, pero creemos que esta casa se entiende mucho mejor abriendo la puerta que leyendo un anuncio.
**Si buscas el típico piso de Madrid, seguramente este no sea para ti. Si precisamente estás cansado de encontrarlos todos iguales, entonces deberías venir a verla.**
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